Información – CLI
Nuestro actual alcalde se presentará a la reelección con la CLI. Así nos lo ha hecho saber en esta breve entrevista en la que hemos hablado con él de las cosas más duras de la legislatura, de las más inesperadas y también de las más satisfactorias, porque haberlas haylas, aunque muchos se empeñen en convertir Balmaseda en un agujero de muerte y destrucción desde su peculiar visión catastrofista.
Algunos piensan que entraste de alcalde sin saber ni dónde estaban los baños del ayuntamiento, que no estabas preparado ¿Qué les dirías después de 16 años como concejal de la oposición y tres como alcalde? La experiencia es importante y nosotros la tenemos. La CLI lleva más de 30 años con representación en el Ayuntamiento y eso se nota. Claro que sabíamos que hay cosas que hasta que no te toca lidiar con ellas no sabes el alcance que tienen. Y luego están las cosas extraordinarias e imprevisibles como ha sido en esta legislatura la pandemia de la COVID- 19.
Balmaseda volvió a la Mancomunidad de Las Encartaciones en 2018, ¿Qué hacen allí que no tengamos que hacer a nivel local? Las dos principales competencias que tiene la Mancomunidad son la gestión de la recogida de basuras y la gestión de los servicios sociales. Hacerlo así es lo mejor desde el punto de vista administrativo, pero el día a día hace que a nivel local haya fallos que, claro, los vecinos notan. Esto se ve especialmente en el tema de las basuras, donde los niveles de reciclaje son inferiores a los objetivos que nos marca Europa o los propios objetivos que se ha marcado la Diputación para todo el territorio. O en el tema de las ratas, donde el servicio depende de Mancomunidad y no tenemos una gestión directa. Me consta que la Mancomunidad se toma en serio la desratización y la nueva empresa contratada ha mejorado el servicio. Aun así el problema persiste, no solo en Balmaseda.
Una de las cosas que se cambiaron al poco tiempo de entrar fue el Udalberriak, añadiendo una sección en la que cada grupo político tendría un hueco en el que expresarse. ¿Te arrepientes? No. De hecho, el año 2019 supuso un punto de inflexión en los mensuales del ayunta tanto en Balmaseda como en Zalla, con dos partidos que venían de la oposición, con lo que ello conlleva, y que vieron la necesidad de convertir ambos documentos (Udaberriak y Zalla Info) en algo más plural. Es importante que haya esa pluralidad y que las diferentes fuerzas políticas tengan un espacio dentro de los medios de comunicación municipal donde expresar sus opiniones y ofrecer sus alternativas a la ciudadanía. Luego está en la mano de cada uno de nosotros el usar esos medios con responsabilidad y respeto. Fue una decisión acertada que espero que sea una cambio permanente en el Udalberriak.
Es un hecho que hay problemas comunes en las diferentes localidades de la comarca, que requieren solicitudes conjuntas a estamentos supramunicipales ¿qué relación tienes con alcaldes de otros grupos políticos para ello? A pesar de las diferencias que podamos tener, hay buena relación, de respeto y cordialidad. Los tres alcaldes de las localidades más grandes (Balmaseda, Güeñes y Zalla) hablamos mucho. Y por su puesto también con Martín, el presidente de la Mancomunidad. Creo que en el diagnóstico la identificación de los problemas no hay tantas diferencias, pero sí en la manera de abordar las soluciones. a los problemas.
Muchos también pensaban que con un gobierno independiente en Balmaseda no llegarían las subvenciones ¿hay algún proyecto subvencionado? Las instituciones supramunicipales tienen su función y la cumplen. Las subvenciones llegan a veces no tanto como nos gustaría, pero hay que tener en cuenta que es más por tamaño de Ayuntamiento que por ideología. Muchas de las solicitudes de subvención son competitivas y los proyectos que se presentan compiten con otros de otras localidades a veces con más medios que nosotros para elaborar proyectos. Anualmente se consiguen subvenciones por valor conjunto de cientos de miles de euros en igualdad, cultura, turismo, euskera o medio ambiente. Por destacar algunas, están la de carácter anual del Cerro del Castillo, la de eficiencia energética de Horcasitas, el estudio del patrimonio inmaterial o las inversiones en eficiencia eléctrica.
¿Por qué ha habido en esta legislatura tantos conflictos con la plantilla municipal y no los ha habido en 40 años antes? La situación de la plantilla había que regularizarla y siempre se ha dejado para -decían- “momentos más apropiados” por el coste político que podía tener. Nosotros la hemos afrontado y nos ha tocado lidiar con la conflictividad y asumir el coste político del proceso. La conflictividad no ha sido diferente a la de otros Ayuntamientos como Donosti o Barakaldo, lugares donde el PNV está haciendo lo que en Balmaseda critica en procesos similares de cambios en la RPT , tales como Donosti o Barakaldo. La constitución española es muy clara en que en el acceso a la función un puesto de empleo público deben de primar los principios de Igualdad, mérito, capacidad, transparencia y publicidad.
¿Cómo esta el tema de los antiguos talleres de Fabio?, ¿por qué lleva cinco años abandonado un solar tan importante a la entrada del pueblo? En la actualidad hay un proyecto presentado por los propietarios del terreno para derribar la fábrica. Está a la espera de los permisos de URA y ADIF. En cuanto se obtengan ambos permisos, se procederá al derribo. Si todo sigue un cauce normal, antes de que acabe el año deberían comenzar las obras de derribo. Otra cosa es cuando van comenzar las obras de urbanización y construcción de viviendas en ese espacio. De momento no hay fechas previstas para su desarrollo.
¿En qué aspectos dirías que ha cambiado el modelo de gobierno?, dicho de otro modo, ¿qué ha cambiado con la CLI? Me gustaría decir que ha habido un vuelco total y se han cambiado muchas cosas, pero no es cierto. Ciertamente una legislatura, cuatro años, es poco tiempo sobre todo cuando vienes con una inercia de casi 40 años de otro gobierno. Y si encima la mitad, dos años, te los pasas gestionando una pandemia, pues aún menos. Estamos haciendo lo que hemos hecho durante los anteriores 30 años: acercarnos a los barrios, a la gente, y conocer de primera mano cuáles son sus problemas. Construir desde la participación ciudadana las políticas del gobierno. Nos queda en el debe conseguir que la gente participe más y nos ayude a construir y que luego sea exigente y nos pida compromiso y rendición de cuentas a los políticos.
¿Cómo es la relación con instituciones como Diputación, URA, Medio Ambiente…?
Las relaciones institucionales se han visto mediatizadas por los dos años de reuniones “on-line”, el “cara a cara” hace que seamos más empáticos y receptivos a las ideas del otro. Tratamos de estar en sintonía y ser colaborativos. Hemos optado por el diálogo más que por confrontar y airear las diferencias. Siempre que se nos llama acudimos y aportamos ideas y alternativas; algunas son tenidas en cuenta y otras no. Sí que es cierto que a veces las directrices supramunicipales condicionan el desarrollo local. Alguien toma una decisión en un despacho en Bilbao o Gazteiz y decide sobre tu pueblo, sin a veces ser consciente de lo que va suponer esa decisión. En ese diagnóstico coincidimos alcaldes y alcaldesas, independientemente del signo político.
¿Cuál de las ingratas sorpresas que has descubierto te ha sorprendido más?
Por la experiencia como concejal sabía que la relación del Ayuntamiento con URA no era la mejor. Pero los problemas de legalización con las pasarelas peatonales -para entendernos- de Trameinsa y del ambulatorio y sobre todo el polideportivo sí me ha sorprendido para mal, sobre todo por las implicaciones que tiene a la hora de planificar proyectos que teníamos previsto ejecutar, como por ejemplo las pistas de paddle. Ahora mismo estamos en una situación de “impasse” y no nos dan alternativas realistas para poder legalizar la situación del polideportivo. Balmaseda entera está sufriendo, una vez más, por gestiones que se hicieron mal en el pasado.
Dicen que hay interventores y secretarias que !huyen” de «Balmaseda. ¿Acaso no ha ocurrido eso siempre? Es decir, un trabajador encuentra un puesto más satisfactorio según su criterio y abandona el que tiene. Más cerca de su casa, más dinero, más lo-que-sea. La situación del personal de habilitación nacional (secretarios, interventores y tesoreros) en la administración local es preocupante. Es muy difícil conseguir gente que quiera acceder a esos puestos y cumpla los requisitos. De hecho, en la legislatura pasada estuvimos en una situación similar. Tuvimos hasta tres secretarias diferentes y sólo durante un breve espacio de tiempo un interventor de habilitación nacional, el resto del tiempo el puesto estuvo ocupado accidentalmente. Lo peor de que otros digan eso es que saben que es una situación que sufrimos todos los Ayuntamientos, independientemente del signo político.
Si pudieras volver atrás, ¿qué cosas hubieras hecho diferente o abordado de otra manera?
Está claro que los tiempos en la administración son diferentes a los de la empresa privada. Los proyectos que no se comienzan el primer año de legislatura es difícil que se materialicen antes de terminar el mandato. Habría cosas que empezaría a hacer antes, como la redacción y construcción del proyecto de parque infantil cubierto para el Frontón.
A pesar de todo eso, es un hecho que se va a reducir la profundidad de ambas piscinas para optimizar el gasto en climatización y ahorro de volumen de agua requerida para uso. Hablamos de miles de litros diarios que no habrá que calentar, ni recircular. Está prevista también, aunque pendiente de conversaciones con URA, la ejecución de la obra para las pistas de paddle. Una vez esté solventado, comenzará la intervención.
¿De qué cosas te sientes más orgulloso?
Lo que más orgulloso te hace sentir es el agradecimiento de toda esa gente que confió en nosotros y que realmente se siente más escuchada. Algo tan simple como tener un cara a cara con sus representantes en las zonas en las que viven, y que hasta ahora no se había hecho. Creo estamos siendo un gobierno más cercano y más empático con la ciudadanía. En el aspecto de la participación ciudadana y las actividades culturales y sociales estamos manteniendo una gran actividad a pesar de los dos años de pandemia.
¿Cómo afrontas el futuro?¿cómo ves las siguientes elecciones?
Soy optimista y creo que voy a ganar, incluso con más ventaja que las últimas elecciones. Los votantes que hace cuatro años se decidieron por el cambio probablemente al hacerlo ya pensaron que se necesitan más de cuatro años para transformar Balmaseda, y a esos hay que añadir los que están viendo que estamos yendo despacio pero con paso firme. También saben que las únicas fuerzas que vamos a apostar por ese progreso somos las que estamos ahora en el equipo de gobierno. Quizá por culpa de todas las vicisitudes de esta legislatura los resultados no estén siendo los que todos esperábamos, pero tras cuatro años de lecciones aprendidas optimizaremos todo lo posible la ejecución de proyectos. Del resto de siglas ya sabemos lo que podemos esperar: más de lo mismo. ¿Es eso lo que el votante quiere para Balmaseda? Por todo eso pienso que la re-elección me parece algo tan lógico como necesario para transformar la villa.