Pan y Circo – Txus Osegui
«Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños» Pablo Neruda

Han pasado dos años desde que el 13 de marzo de 2020 nos diésemos cuenta que estábamos inmersos en una pandemia a nivel mundial, un día antes que Madrid decretase el estado de alarma en todo el país en nuestro municipio se cerraron todos los colegios, comercios y hostelería.
En pleno confinamiento los vecinos salían a los balcones y ventanas a aplaudir, cantar y otras tantas mil expresiones artísticas.
Durante esas sesiones de balcón se escuchaban canciones y muchas frases, en especial una frase se me quedó grabada a fuego “de esta vamos a salir mejores personas”, cuando la escuchaba siempre me salía el mismo comentario, “mejores personas, no, va a sacar lo peor de cada una de ellas”.
No es una cosa que me guste lo más mínimo, pero sí que estaba convencido de ello y el tiempo lo va consolidando.
Por el contrario, había personas que simplemente se dedicaban a tocar algunas piezas musicales impresionantes o a cantar prodigiosamente y aquí sí, aquí he de reconocer que alegraba el alma.
La música siempre ha sido una vía de escape a todos los problemas.
La concertista de violín ucraniana Vera Lytochenko se ha convertido en un icono de la resiliencia ucraniana, cada día desde un sótano que se ha transformado en un improvisado refugio antibombas, da pequeños conciertos de violín a sus aterrados compatriotas y por un momento les levanta el ánimo haciéndoles olvidar lo atroz que puede llegar a ser una guerra.
Sí Putin, sí, GUERRA.
En los peores momentos siempre me acuerdo de la última escena final de la magistral película “Life of Brian”
“Always look on the bright side of life”
Efectivamente Txus, hay que mirar siempre el lado brillante de la vida, pero a veces, es muy complicado. No salimos de la pandemia y nos metemos en la invasión de Ucrania y, sí solo fuera eso, pero la realidad es que hay guerra, hambre y violencia en los mismos sitios de siempre, eso si, nos pilla más lejos. Además, en un ejercicio de locura con afán de lucro y poder (cómo decían en aquella serie «querrán ser los más ricos del cementerio»), nos crujen a los de siempre a impuestos, precios por las nubes, etc. En esas circunstancias cuesta mucho ver esa luz brillante, demasiados nubarrones.
También tenía mis dudas de salir más humanizados de la pandemia, damos lo mejor en las dificultades y, en cuanto se pasan, algunos, pasan a dar lo peor. Eso sí, mientras haya una «violinista», brillará la luz
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